Una fecha memorable: la caída en combate de Camilo Torres Restrepo en Colombia y el hundimiento del Maine en La Habana
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Por Julio A. Muriente Pérez/Especial Inter News Service
San Juan, 17 feb (INS).- El 15 de febrero de 1966 —hace 60 años— cayó en combate el cura guerrillero colombiano y nuestroamericano Camilo Torres Restrepo, quien pertenecía al Ejército de Liberación Nacional (ELN). Camilo se había distinguido como religioso, educador y organizador social. Es un referente indispensable de lo que se conoce como la Teología de la Liberación.
El 15 de febrero de 1898 —hace 128 años— se hundió el acorazado estadounidense Maine en la bahía de La Habana. Ese hecho sirvió como justificación al gobierno de Estados Unidos para intervenir en la guerra que libraba el pueblo cubano por su independencia desde 1895. Como consecuencia de esa intervención armada, ahora en el marco de la Guerra Hispano-cubano-americana, Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam fueron tomados por Estados Unidos como botín de guerra.
Azares del almanaque han provocado esa coincidencia. Sólo que para quienes sufrimos el azote del 98, cuyas consecuencias duran hasta este mismísimo día, y para quienes luego conocimos la grandeza de aquel joven colombiano —cura devenido en guerrillero, universitario transformado en combatiente— el 15 de febrero no es un día cualquiera.
Seis décadas después de su caída en combate, ha aparecido el cadáver de Camilo, el mismo que quisieron hacer desaparecer quienes le mataron. Vano intento, creer que la desaparición del cuerpo haría que se esfumara el espíritu, el recuerdo, el ejemplo, el amor profundo a quien desde entonces se transformó en bandera de lucha.
Hoy Camilo está con nosotros como siempre. Sino por otra razón, porque se mantienen o se han agravado las contradicciones y conflictos políticos, económicos y sociales —en Colombia y en el planeta— que en su día le llevaron a la montaña.
Hoy, para nosotros, 1898 está tan presente como siempre. Sino por otra razón, porque se mantienen o se han agravado las consecuencias del colonialismo impuesto desde entonces contra este pueblo, que no se rinde. Como lo está para el hermano pueblo cubano, que 128 años después enfrenta a los mismos que le invadieron entonces; sólo porque no le perdonan el atrevimiento de forjar una sociedad en soberanía y libertad.
Porque el imperialismo moderno encabezado por Estados Unidos pretende hoy —como quisieron hacer con el cuerpo de Camilo— imponer la paz anónima de los sepulcros.
Entonces, recordamos el 15 de febrero con la guardia en alto, en ánimo de combate permanente, quienes somos continuadores de Camilo y del 98. Rendimos honor al Cura Guerrillero como rendimos honor a nuestros pueblos altivos que nunca se han rendido.
CALCE: Los restos del sacerdote guerrillero fueron desaparecidos. Inter News Service/Hernando Sanchez – Álbum Familia Zabala